Primera experiencia de nuestros prebenjamines en un torneo navideño. El equipo se trasladó a Torreblanca sabiendo de las complicaciones que surgirían en una escalada para enfrentarse a rivales de cierta entidad. El torneo subdividía a los participantes de la categoría en dos grupos de 3 equipos, de los que clasificaban 2 para semifinales.

En el primer sendero, frente al Benicarló B se percibía cierta tensión en nuestros jugadores, que aunque quizá un poco aletargados con la escarcha de la mañana consiguieron doblegar al rival con un ajustado 2-1 dominando el juego con claridad. El resultado era importante porque prácticamente resolvía la clasificación y nos permitía afrontar la cuesta arriba contra un gran equipo, el Castellón C.F.

Este segundo partido, tras sendo empates a uno y a dos finalizó con un 3-2 en contra, pero los nuestros ya demostraron que estaban a la altura del torneo, con la mochila cargada de piedras pero mirando hacia a lo alto trataron de tú a tú a un equipo bien dirigido que a pesar de su corta edad ejercía el tiki-taka.

A medio camino tocó la hora del almuerzo, que aprovechamos para disfrutar de un día de convivencia organizado por el club donde padres y jugadores comieron juntos.

La tarde comenzó con la gran presión de una semifinal a vida o muerte contra el Vinaroz, nuestros jugadores arrancaron fríos, con el bocadillo en el estómago, fuera del partido, circunstancia que un rival bien entrenado aprovechó sin dudarlo, poniendo un contundente 4-0 que hacía presentir un final decepcionante en la competición, pero nada más lejos de la realidad, una vez más Peñíscola demostró pundonor, intensificó su juego llegando a lograr un 4-3 con goles de Marco A. Horche (2) y Marc Galán, creando sensación de que el empate podía llegar, lo que nos hubiera dado posibilidades de acceder a la final tras el lanzamiento de penalties.

No pudo ser, pero nos marchamos con la cabeza alta, atisbando el pico de la montaña, pero siendo cada vez más conscientes de nuestras posibilidades. A destacar la actuación de nuestro gran descubrimiento, el portero Luca Bealing, bien posicionado nos ayudó haciendo la cobertura a la defensa con agilidad y jugando bien con el pie sus opciones de saque.

Marco celebrando uno de sus goles.