Por segundo año consecutivo, el Club Sportiu Vacarisses aprovechó su desplazamiento a Peñíscola como premio al trabajo de toda la  temporada, para ponerse en contacto con nosotros y disputar un partido amistoso, que sirvió para amenizar la mañana de la fiesta del fútbol base del ACD.

Carlos que la próxima temporada seguirá al frente de este equipo, complementado por Paco Drago, que pasará del alevín, aprovechó este partido para dar entrada a los alevines que el próximo año formarán parte de la plantilla del infantil, por lo que éste fue su bautizo en el fútbol once, un cambió que necesitará un tiempo de adaptación pues el nivel físico y mental que exige el nuevo terreno de juego para los infantiles es demasiado grande durante los primeros compases del curso. Las distancias que deben recorrer son mucho mayores que cuando eran alevines. Es la etapa en la cual los jóvenes notan más el cambio de una temporada a otra.