Ascenso del juvenil

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Si a alguien se le hubiera ocurrido preguntar a principio de temporada en que posición estaría el juvenil de la ACD Peñíscola al final de la liga, pocos habrían contestado que en la primera plaza, probablemente ni los propios protagonistas. Pero aun siendo así, el equipo no tuvo para nada una temporada plácida a cuenta de lesiones, como la del portero Albert Nica, que dió un susto mayúsculo tras un choque en un partido al perder el conocimiento y llegar incluso a convulsionar, (afortunadamente todo quedó en susto) y sanciones desmedidas en tiempo y cantidad como la que les llevó a tener que prescindir de algún jugador hasta la friolera de doce partidos.

 Esto les ha llevado que tener que tirar incluso de jugadores del equipo cadete como Haron El Kholti, Bilal Ezzahir, Aaron Esteller o Victor Serrano, que no solo han ayudado al equipo rellenando convocatorias si no que se han convertido en tramos de la temporada en piezas muy importantes disputando minutos de calidad, sumando incluso goles y adquiriendo un peso tal que el cuerpo técnico ha llegado a incluirlos en la plantilla como jugadores de pleno derecho juvenil.

El equipo lo han formado:
Porteros: Jose Simó (12 temporadas en el club) y Albert Nica (7 temporadas en el club)
Defensa: Moha Ezzair (4 años en el club), Santiago Nuñez (4 años en el club), Marcos Calvo (3 años en el club), Sergi Sanchez (Esta es su primera temporada en Peñíscola), Carles Carreño (4 temporadas en el club), Alejandro Nuñez (4 años en el club), Mohamed Amin Ezzahir (5 años en el club), Aimen Bellatik (5 años en el club), Aaron Esteller (11 años en el club, forma parte del cadete).
Medio campo: Gustavo García (11 temporadas en el club), Victor Anglés (4 temporadas en Peñíscola), Hugo García (10 años en el club), Juan Sanz (11 años en el club), Haron El Kholti (6 temporadas en el club, forma parte del cadete), Jordi Rouras (6 años en el club), Victor Serrano (9 años en el club, forma parte del cadete).
Delantera: Carlos De Soto (7 temporadas en el club), Xavi Díaz (2 años en el club), Dani Perez (7 temporadas en el club), Rafa Luis (8 años en el club), Bilal Ezzahir (5 temporadas en el club, forma parte del cadete).

Un grupo que al inicio de la temporada no se marcó objetivos competitivos concretos más allá de conseguir la mejor posición posible, pero si unos objetivos formativos y humanos muy claros y firmes, que empiezan por el respeto a uno mismo para llegar al respeto a los demás a través del esfuerzo y el trabajo, y a eso han ayudado las adversidades que se han ido encontrando en el camino, haciendo, como se suele decir, de la necesidad virtud, junto con el trabajo de sus técnicos, Marcos Quinzano (en el club desde hace tres temporadas y dos con el juvenil, cargo que compaginó con un benjamín de segundo año) y Javier Garrido (cinco temporadas en el club y dos en el juvenil). Técnicos que han logrado conformar un grupo con una mentalidad férrea, muy difícil de doblegar, interiorizando el mantra que les han inculcado partido tras partido, que reza, “no somos los mejores, no somos los más fuertes, ni siquiera somos los más guapos, pero…..somos los que más creemos”.

A nivel táctico, la disposición con la que suelen salir al verde es 1-3-5-2, aunque este dibujo puede variar en función de las necesidades de la situación, con la idea de ejercer una presión media-alta para intentar, cuando se recupera el balón, llegar a la portería contraria a través de un juego combinativo, sin significar esto que, si el partido lo requiere, no puedan optar por un juego mucho más directo.

Cabe destacar también que entre los jugadores de la plantilla de este juvenil, hay hasta cinco jugadores que han debutado con el primer equipo: Albert Nica, Jose Simó, Aimen Bellatik, Dani Perez y Jordi Rouras, si bien en partido oficial tan solo Jose Simó, Aimen Bellatik y Jordi Rouras lo han hecho.

Y entonces, los chavales que soñaban terminaron haciendo realidad el sueño.
Lejos queda aquel inicio de liga tormentoso, con jornadas marcadas por sanciones exageradas, lesiones continuas y demás contratiempos. Pero queda lejos no solo porque ha pasado el tiempo, sino porque aquellos que no creían empezaron a creer, y con trabajo, esfuerzo, y la inestimable ayuda de compañeros del equipo cadete, que han arrimado el hombro cuando ha sido necesario, (y que por lo tanto este campeonato también es suyo), fueron creciendo y creciendo, hasta convertirse en unos gigantes que no han perdido ni un solo partido en lo que llevamos de curso para proclamarse campeones a falta de tres jornadas para el final de la competición.

Y así, trabajando, luchando, pero sobre todo creyendo, este grupo de grandes jugadores, pero sobre todo de grandes personas, han conseguido aquello que ni siquiera imaginaron: el pequeño sueño de un gran pueblo, EL ASCENSO A PRIMERA.

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